Menos queja, más acción

Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te quejas?

Si no lo tiene ¿por qué te quejas?

- Proverbio oriental

La queja es un camino que no te lleva a ningún lado, pero para salir de ahí, primero tenés que saber de qué se trata.

Cuándo hablamos de la queja, hablamos de una expresión de disconformidad con nosotros mismos, con otras personas o con una situación externa.

¿Qué nos dice la queja?

Quejarse por sí solo, no cambia nada, solo nos informa de que la realidad actual no nos agrada.

Indica insatisfacción.

¿Siempre es malo quejarse?

En realidad, quejarse de vez en cuando no es algo malo (sirve para descargarnos, liberar el estrés, las frustraciones, exteriorizar emociones y pensamientos negativos).

Quejarse es malo cuando nos aferramos a la queja y no hacemos nada al respecto. Es decir, no tomamos ninguna acción para cambiar la situación que nos desagrada.

¿Por qué nos quejamos tanto?

La queja es una consecuencia de nuestras creencias, es decir, que las creencias que tenemos acerca de cómo deberían ser las cosas son la causa de nuestras quejas.

Si tengo la creencia de que lo que estoy haciendo tiene que salir perfecto y no nos sale así, surge la queja. 

En cambio si no hay creencia (de que debería ser perfecto), no hay queja.

Además de nuestras creencias, otra de las razones por la cuál nos quejamos puede llegar a ser: evitar la responsabilidad para que otros resuelvan el problema, hacer que otra personas se sienta culpable o simplemente recibir atención de otras personas.

¿Qué es la automotivación?

La automotivación, es la capacidad de motivarse a uno mismo.

Es una cualidad imprescindible, ya que no podemos estar constantemente dependiendo de qué factores externos a nosotros nos motiven para poder hacer las cosas que queremos o necesitamos hacer.

¿Qué sucedería si estos factores externos nunca aparecieran?

Es por esta razón, que es necesario entender, cómo funciona la motivación y aprender a automotivarse, para poder generar la motivación necesaria cada vez que la necesitemos.

¿Qué hacer cuando entramos en el ciclo de la queja?

Cada vez que descubras que estás en el ciclo de la queja, solo tenes que aprender a seguir estos simples tres pasos que te enseño a continuación:

1. Comprender con qué específicamente de la situación que estamos viviendo no estamos de acuerdo.

2. Luego, preguntarnos ¿Qué queremos?, ¿Cómo queremos que sean las cosas?

3. Por último, toma acción para cambiar la situación (si se puede cambiar la situación, actuamos y si no, aceptamos)

Y cómo bien dice el proverbio oriental…

Si el problema tiene solución, ¿por qué te quejas?, simplemente hace lo que haya que hacer para solucionarlo y si no la tiene, lo aceptamos, no tiene sentido aferrarse algo que no tiene solución o que escapa de nuestro control, ¿por qué frustrarse y amargarse por lo que no va a cambiar?.